“Vivimos en una época que presume de libertad, igualdad y bienestar emocional. Nunca habíamos hablado tanto de salud mental, de autocuidado, de amor consciente y, sin embargo, los datos cuentan otra historia: ansiedad, depresión, insomnio, culpa crónica, agotamiento… y afecta más a las mujeres, ¿casualidad? No lo creo.
Desde pequeñas aprendemos a ser buenas, comprensivas, disponibles, a gestionar emociones ajenas antes que las propias, a convertir el enfado en tristeza o queja, la rabia en culpa, el asco en silencio. Nos enseñan a sacrificarnos sin llamarlo sacrificio, a amar sin medida, a sostener sin descanso, y cuando el cuerpo protesta, cuando aparecen la ansiedad y el agotamiento, nos dicen que s un problema individual. Pero ¿y si el malestar no fuera solo personal sino político?
En Oprimidas, la psicóloga y divulgadora Andrea Rueda, en redes @dedoloresygloria, pone palabras a esa incomodidad difusa que muchas mujeres sienten pero no siempre saben cómo explicar. A través de conceptos como el sincretismo de género, la moral del sacrificio o el egoísmo feminista, el libro conecta salud mental, amor, heterosexualidad, carga mental y cuerpo. Y plantea una idea incómoda pero liberadora: que muchas veces no estamos rotas, estamos agotadas de sostener un sistema que nos quiere siempre disponibles.
Hoy hablaremos de emociones. De la culpa, de la rabia, del asco y de por qué aprender a expresarlas puede ser un acto revolucionario. De amor y de miedo, de carga mental, de la trampa de la superwoman y también de algo fundamental, cómo reconectar con el cuerpo, y con un egoísmo que no es patriarcal, sino feminista, un egoísmo que no daña sino que protege.
Yo soy Alicia Población y esto es Recordis, un podcast en el que hoy hablamos de Oprimidas y para ello tenemos aquí a Andrea Rueda.”
Esta es la introdución del episodio siete de la cuarta temporada del primero de los podcast de los que quiero hablaros hoy, aunque seguramente ya lo conocéis. Está hecho con muchísimo cuidado y dedicación, se nota. Hay algunos episodios épicos, las que me conocen saben que me encantó uno en el que Rosa Cobo y Luisa Posada hablan sobre el consentimiento. Pero es que puedes escuchar a Towanda Rebels, Nuria Varela, Carme Valls y muchas más y de temas tan variados como el Patronato, la vulva, pornografía, explotación sexual, salud mental, etc. Es cierto que es un podcast que ha ido evolucionando con el tiempo y que se ha centrado en la problemática de las mujeres y yo lo agradezco enormemente porque es el tema que más me interesa. Alicia Población es un gran descubrimiento y os recomiendo seguir también el perfil de Recordis en Instagram porque hace unos reels brutales.
“Casandra, princesa de Troya. Recibió del dios Apolo el don de la profecía a cambio de su amor. Pero al rechazarlo fue maldecida por él. Vería el futuro pero nadie creería sus palabras. Casandra vio caer a Troya y nadie la escuchó.
Siglos después seguimos nombrando verdades que el mundo elige ignorar. Bienvenidas a Casandra News, un podcast de feminicio.net en el que ponemos datos donde hay silencio, nombres donde hay olvido. De la profecía al dato. De la maldición a la memoria. Casandra news. Cuando la palabra de las mujeres importa.”
Este podcast lo acabo de descubrir. Como dicen en su presentación, es un podcast de feminicidio.net y la primera noticia que tuve de él fue en un curso sobre violencia digital que estoy cursando con ellas. Solo hay un capítulo, pero ojo!, que vale por tres. Más que un podcast, que también, yo diría que es una revista feminista en formato audio. Es que me ha encantado. Con sus secciones, largo, para dejarte plenamente satisfecha cuando necesitas visión feminista de las cosas, datos, que matan relato, dicen y mucha verdad. Súper cuidado, con mucho trabajo, eso se nota tambíen y bueno, lo tiene todo. Y te cuento para que no puedas hacer otra cosa que ir a escucharlo si no lo has hecho aún.
El primer episodio empieza con un reportaje sobre la problemática de cómo el algoritmo bombardea a las adolescentes para convertirlas, gracias a la unión del capitalismo y el patriarcado en consumidoras y objetos de consumo. Hablan sobre Dark Romance, Only Fans y pornografía entre otras cosas.
Después encontramos una entrevista con Carmen Ruiz Repullo sobre su trabajo con adolescentes sobre el algoritmo, el amor romántico y la violencia disfrazada de deseo para ellas. No os la perdáis.
Seguidamente, Ana de Blas nos habla sobre el seguimiento que hace para feminicidio de los casos de violencia machista. Una revisión constante y necesaria para desvelar patrones, para descubrir las políticas que funcionan o no, lo estructural de la deshumanización de las mujeres y su normalización.
La sección de cine se llama “Las mujeres nos montamos películas” y he de decir que me encanta ese detalle. El objetivo de esta sección, nos cuentan, es dar visibilidad a mujeres cineastas y levantar la voz y señalar cosas que chirrían si las miramos con perspectiva feminista. En este caso hablan de Dark Romance y Romantasy entre otros asuntos.
Y tambíen hay sección de arte, que se llama “El hilo de Irene” y cuyo objetivo es rescatar a las artistas de los márgenes de la historia. En este capítulo nos llevan de paseo por la vida y obra de Artemisia Gentileschi.
“Han llovido décadas y vulneración de los derechos del menor desde que (y esto no es un chiste) Anita la siniestra Obregón, Terelu Campos y Eugenia Martínez de Irujo consiguieran que se modificara la Ley del Menor para la protección de la imagen de los niños. Esta protección consistía en prohibir a los medios de comunicación y sobre todo a la prensa rosa, mostrar la imagen de menores de edad, obligando a los medios a pixelar la cara de niñas y niños. Hablamos de los niños de los ricos. Hablamos de tres madres de clase bien y de prensa rosa. Esta ley no era para la infancia en general aunque siendo justas, nosotras tampoco teníamos la posibilidad de que nuestros hijos salieran en la prensa rosa mientras enseñábamos la mansión de veraneo o hacíamos un posado en un yate en Marbella con los niños.
Desde entonces muchas cosas han cambiado. Los smartphones, la digitalización de nuestras vidas, las redes sociales, nos han llevado a la mayor, más narcisista y perversa exposición de la imagen de todo lo que nos rodea y pertenece, desde un plato de comida hasta las vacaciones en Cayos de Meca, desde la hortera frase motivacional hasta un ingreso hospitalario…Es porno emocional y exposición narcisista sin ningún pudor ni conciencia. Y, por supuesto, como herramienta de esta necesidad de mostrar vida y miserias al mundo, los niños. La más preciada posesión y la mejor herramienta para mostrar al mundo lo buenas personas que somos. Los niños. A pelo, sin filtro, sin pixel, sin pudor, sin límites. Imagen, costumbres, horarios, fotos, cumpleaños, videos, eventos, infantiles, deportivos, íntimos, sociales, incluso hay quien comparte contenido de sus hijos con fines económicos. Es el Sharenting. Progenitores y tutores que comparte o mercadean con la imagen de iñas y niños menores de edad para beneficio propio.
Esta práctica comporta tantos riesgos y está tan extendida que hasta el gobierno ha tenido que tomar cartas en el asunto. El Ministerio de Juventud e Infancia anunció regular la exposición de niñas y niños en redes sociales por parte de sus progenitores.
No tenemos filtro. Ni en la mente ni en las redes.”
Así introducían a la invitada, Natalia Díaz, autora del libro Protege a tus hijos de la sobreexposición en la red y precursora del movimiento Stop Sharenting.
Os juro que no es lo mismo leerlo que escucharlo. La primera vez que escuché a esta mujer hacer una de sus introducciones editoriales pensé que estaba tan enfadada como yo y envidié esa asertividad que se le sale por los poros. Es un podcast que ha evolucionado también. Y a mucho mejor. Hay un montón de temporadas. Sorginkeria Irratia. Aún no sé si lo pronuncio bien pero no puedo pasar sin el claro del bosque. Las encontráis en su página web que se llama igual que el podcast. Se puede patrocinar y te mandan una escoba. Además de todo esto y por si os parece poco, cuentan con dos colaboradoras de categoría, Maitena Monroy con su sección de autodefensa feminista y Mónica Alario con sus ideas tan claras, sus oxímorons y su sapiencia. Los episodios se llaman calderos y también hacen Pócimas especiales. A título personal diré que un verano, como normalmente todas se toman sus merecidas vacaciones y andaba yo con mono de podcast empecé a escuchar los calderos desde el primero. Menudo viaje, chicas, menudo viaje…
El Nieru las Rapiegas. 38 episodios tienen publicados en Spotify. Desconozco si han migrado de plataforma o se han tomado un descanso. Sea como fuere, os invito a escucharlos todos porque no tienen desperdicio. En el último episodio hablan de la Tertulia Feminista Las Comadres y el Tren de la Libertad. La épica feminista en su máxima expresión contada por las protagonistas. Imperdible y de obligada escucha.
Radicalmente libres. Un podcast de Emargi. Seguro que os suena Emargi y Amelia Tiganus. En agosto de 2025 publicaron en Spotify su último capítulo dedicado a las masculinidades. Es una pena que ya no se haga pero tenemos doce episodios disponibles para escuchar. Este podcast tenía algo que no había visto en otros y es que salían a la calle a preguntar a la gente cuestiones sobre el tema que se trataba en cada episodio.
Son mi top seis. No necesariamente en ese orden, más bien van ordenadas según publican, que allá voy corriendo. Pero como dice una amiga mía, las feministas son muy prolíficas. ¿Cuáles son tus podcast feministas favoritos? Déjamelo en comentarios
Apoyad los podcast. Producción feminista sin complejos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario