lunes, 26 de enero de 2026

SUFRAGISMO

Contexto: Se produce una conjunción de fuerzas históricas que facilitan la aparición del sufragismo y de la segunda ola del feminismo.

–La Revolución industrial. Allí donde se produce esta, aparecen ideas feministas. Aparece en el norte de EEUU y no en el sur, mayoritariamente rural. 

–Urbanización. Las fábricas se desarrollan en ciudades. 

–Transformación de la familia. Se sustituye el antiguo modelo familiar en el que el trabajo se desarrollaba en la casa por el modelo nuclear patriarcal. Hasta la revolución francesa, la familia no era una institución vinculada a los afectos, era una unidad doméstico-familiar. Las tareas reproductivas y económicas se desarrollaban dentro de la familia. Después, las tareas económicas se desplazan a las fábricas. La familia se desprende de miembros y con el tiempo se transforma en la familia nuclear patriarcal. 

–Expansión de las clases medias. Individuos sin grandes rentas pero sí cierta cultura esperan que se abra el mercado laboral y las mujeres aspiran también a su independencia económica gracias a su acceso al mercado laboral. 

–Las sufragistas son empujadas a querer incorporarse al mercado laboral porque son socializadas en dos ideas fundamentales:

.Liberalismo. El liberalismo se opone a la teoría política medieval y está a favor de la movilidad social a través del MÉRITO. El liberalismo hace un elogio al trabajo, al talento, al esfuerzo y a la creatividad. Las sufragistas, influenciadas por el liberalismo quieren acceder al mercado laboral pero éste está cerrado para ellas. 

. Protestantismo. El protestantismo promulga una exaltación religiosa al trabajo y acelera la implantación del capitalismo. El sufragismo estalla en países protestantes. Elisabeth Cady Stanton y Susan B. Anthony, por ejemplo, eran cuáqueras, una vertiente del protestantismo. El protestantismo promulga la idea de que Dios sabe quién se va a salvar y quién no. Los individuos no se salvarán si no hacen del trabajo una vocación. El liberalismo y el protestantismo aquí interaccionan: si no trabajan, no se van a salvar. 


Antes de la Declaración de Séneca Falls, o Declaración de Sentimientos en 1948 ocurren en EEUU dos sucesos importantes: 

–El gran despertar. Es un intento de volver a los orígenes y purificar la religión. Los hombres se reúnen para leer la Biblia y algunas mujeres empiezan a querer hacerlo también y para ello aprenden a leer para poder interpretar la Biblia por ellas mismas. Esto implica un proceso de resignificación porque la lectura y la interpretación ensanchan la subjetividad y cuando la subjetividad más se desarrolla, menos mecanismos de control social hay. Tomar la palabra en el púlpito e interpretar lo leído hizo que surgieran más mujeres que pensaban. 

–Grupos abolicionistas de la esclavitud. Se luchaba por el derecho al votp de los hombres negros. Las sufragistas lucharon con ellos y empezaron a conseguirlo. Las mujeres pensaron a partir de eso que tenían que luchar por su propio derecho al sufragio. Pidieron a los hombres negros  que se sumas en a su lucha pero estos se negaron con el pretexto de que conseguir el voto había colocado sus derechos en tal precariedad que se arriesgaban a perderlos. A partir de ahí, las mujeres decidieron que solo podían contar con ellas mismas. Ese fue el origen de que se fueran a Séneca Falls a formar el sufragismo Gracias a luchar por el voto de los hombres negros aprendieron el funcionamiento de una organización política y pusieron en funcionamiento el movimiento sufragista. 


El sufragismo es el corazón de la Segunda Ola del feminismo. 

Las mujeres sufragistas se llenaron de argumentos y por eso decimos que, si la Primera Ola tuvo un carácter de interpelación moral, la Segunda Ola tuvo un carácter de interpelación política. 

Hacen una crítica al matrimonio, al que describen como la muerte civil de las mujeres y lo rechazan porque al no poder revocarse, carece de carácter contractual. Tambié critican las leyes discriminatorias que regulan la patria potestad, reclaman el divorcio, el derecho a la educación, la libertad de expresión, el derecho a la propiedad, etc. y, al final, EL DERECHO AL SUFRAGIO. 





TEMAS Y ARGUMENTOS QUE EMERGEN CON FUERZA


  1. La naturaleza y el Derecho Natural como base para la igualdad. 

Se cuestiona la interpretación tradicional que sitúa al hombre como superior por “ley de naturaleza”

El gran precepto de la naturaleza que consiste en que el hombre ha de perseguir su verdadera felicidad se extiende a la mujer, implicando un derecho inherente a la felicidad y al desarrollo. 

Se insiste en que si la mujer es capaz y responsable ante el Creador, debe gozar de los mismos derechos civiles y políticos.

  1. Refutación de argumentos misóginos y tradicionales. 

Se confrontan directamente los argumentos que sostienen la inferioridad intelectual o moral de la mujer. 

Se critica la idea de que la mujer solo está destinada al hogar y a la reproducción. Se reconoce su capacidad para profesiones, la educación y la participación pública. 

Se argumenta que el problema no reside en una incapacidad intrínseca de la mujer, sino en la limitación impuesta por una cultura. 

Se desmantela la noción de que la mujer no desea el voto. 

Se repudian las afirmaciones de que la mujer no pagaba impuestos o no contribuía a la sociedad, argumentos utilizados para negarles el sufragio. 

  1. La importancia del sufragio universal. 

El voto se presenta como un derecho fundamental, no como un privilegio. 

Se argumenta que negar el voto a las mujeres es una forma de tiranía y de privación de derechos fundamentales. 

Se enfatiza la contradicción de negar el derecho al voto a quienes cumplen con sus deberes cívicos y poseen propiedades. 

  1. La conexión entre feminismo y otros movimientos sociales. 

Se vislumbra la relación entre el movimiento sufragista y otros movimientos de izquierda, como el socialismo y el comunismo. 

Las revolucionarias marxistas, socialistas y anarquistas abordaron la emancipación de la mujer como parte de sus programas. 

  1. La estrategia y la acción directa del sufragismo. 

Sus tácticas incluyeron la protesta, la desobediencia civil y la confrontación. 

La violencia que enfrentaban las sufragistas se describe en la siguiente cita: “Crítica de caballeros que no dudan en ordenar ejércitos para matar a sus oponentes, que no dudan en alentar a las pandillas del partido a atacar a mujeres indefensas en las reuniones públicas…”

Respondían con una postura desafiante a la resistencia gubernamental y a la persecución a las activistas. 

  1. La educación y el desarrollo de las mujeres. 

Se destaca la importancia de la educación para el desarrollo pleno de la mujer y su participación en la vida pública. 

Se critica la hipocresía social que permite a las mujeres acceder a la educación formal pero las penaliza socialmente por hacerlo. 

  1. Conclusiones. 

Los argumentos se basan en el derecho natural, la igualdad de hombres y mujeres y la refutación sistemática de los prejuicios tradicionales. 

La lucha por el sufragio se presenta no solo como un fin en sí mismo, sino como un medio para alcanzar la plena igualdad de derechos y la participación de la mujer en todos los ámbitos de la sociedad.

La oposición que enfrentaron las sufragistas fue significativa, pero su determinación y su conexión con otros movimientos sociales fortalecieron su causa. 



DECLARACIÓN DE SENECA FALLS. 



La Declaración de Séneca Falls es un documento histórico que surgió de la primera convención sobre los derechos de la mujer celebrada en Séneca Falls, Nueva York, en 1848. La convención tuvo como objetivo denunciar las restricciones impuestas a las mujeres en diversos ámbitos, especialmente en el político. El documento utiliza un lenguaje similar al de la Declaración de Independencia de Estados Unidos para afirmar los derechos inherentes de las mujeres. 


CONTEXTO HISTÓRICO

La declaración de Séneca Falls de 1848 marca un hito crucial en el incipiente movimiento por los derechos de la mujer en Estados Unidos. En ese momento, las mujeres enfrentaban significativas limitaciones legales y sociales. El documento subraya algunos de las principales restricciones políticas a las que estaban sometidas, como la imposibilidad de votar, postularse para cargos públicos, ocupar dichos cargos, afiliarse y asistir a reuniones en organizaciones políticas, etc. 


IDEAS CLAVE. 

. La primacía de la Ley Natural y la felicidad femenina. 

  Cualquier ley que impida que la mujer “ocupe en la sociedad la posición que su conciencia le dicte, o que la sitúe en una posición inferior a la del hombre” tambíen es considerada contraria a la ley natural y, por tanto, carente de fuerza o autoridad. 

. Igualdad inherente entre hombres y mujeres. 

 La declaración proclama: “que la mujer es igual al hombre-que así lo pretendió el Creador- y que por el bien de la raza humana exige que sea reconocida como tal”. 

. Necesidad de información y autoconciencia. 

 Se insta a las mujeres a estar informadas sobre las leyes que rigen su vida.

. Responsabilidad compartida en la virtud y la moralidad. 

 Se cuestiona el doble rasero social al exigir que “la misma proporción de virtud, delicadeza y refinamiento en el comportamiento que se exige a la mujer en la sociedad, sea exigida al hombre y las mismas infracciones sean juzgadas con igual severidad tanto en el hombre como en la mujer”. 

. Denuncia de las críticas a la participación pública de las mujeres. 

 Se critica a aquellos que acusan a las mujeres de falta de decoro o delicadeza por hablar en público, señalando la hipocresía de quienes, al mismo tiempo fomentan la aparición de mujeres en escenarios de entretenimiento como el teatro o el circo. 

. Desafío a las limitaciones impuestas por costumbres y la interpretación de las escrituras. 

 Se argumenta que las mujeres han sido restringidas artificialmente por “costumbres corrompidas y una tergiversada interpretación de las Sagradas Escrituras”. Es hora de que las mujeres se muevan “en el medio más amplio que el Creador les ha asignado”

. La importancia del derecho al voto. 

 “Es deber de las mujeres de este país asegurarse el sagrado derecho al voto”

. Fundamento de la igualdad de derechos humanos. 

 La igualdad de derechos humanos se presenta como una consecuencia directa de “la identidad en cuanto a capacidad y responsabilidad” de toda la raza humana. 

. Deber y derecho a la participación en asuntos morales y religiosos. 

 Investidas por el Creador con los mismos dones y conciencia, las mujeres tienen el mismo deber y derecho que los hombres para promover causas justas. Se enfatiza su derecho a “impartir con su hermano sus enseñanzas, tanto en público como en privado, por escrito o de palabra, a través de cualquier medio adecuado, en cualquier asamblea que valga la pena celebrar” en temas religiosos y morales. 

. Responsabilidad compartida para el éxito del movimiento. 

 El éxito de la causa por los derechos de la mujer depende del “celo y de los esfuerzos, tanto de los hombres como de las mujeres, para derribar el monopolio de los púlpitos y para conseguir que la mujer participe equitativamente en los diferentes oficios, profesiones y negocios. 


CONCLUSIÓN

La Declaración de Séneca Falls es un documento audaz y revolucionario para su época. Denuncia las injusticias y restricciones impuestas a las mujeres en la sociedad estadounidense del siglo XIX. La Declaración de Séneca Falls sentó las bases para el movimiento feminista, articulando muchas de las demandas que definirán la lucha por los derechos de las mujeres en las décadas siguientes. 



LAS SUFRAGISTAS BRITÁNICAS Y LA CONQUISTA DEL ESPACIO PÚBLICO


IDEAS CLAVE. 

  1. La búsqueda de la ciudadanía plena y la conquista del espacio público. 

El objetivo fundamental de las mujeres británicas a principios del siglo XX era alcanzar la ciudadanía plena, lo que implicaba la capacidad de transitar libremente entre el ámbito privado y la esfera pública. Hasta entonces, el espacio público era visto como un universo ajeno o vetado, un escenario de debate sociopolítico dominado por hombres. 


  1. Diversidad de estrategias. 

Constitucionalistas y militantes. El movimiento sufragista no siguió un camino único. Existieron diferentes grupos y metodologías, destacando dos organizaciones principales:

–NUWSS (Unión Nacional de Sociedades Sufragistas de Mujeres). Liderado por Milicent Garret Fawcet, este grupo se caracterizaba por ser constitucionalista o moderado. Utilizaban técnicas legales y antiviolentas, como el lobby parlamentario, peticiones, reuniones multitudinarias y manifestaciones pacíficas. Creían en los derechos y obligaciones cívicas y confiaban en que los políticos de su clase les concedieron el voto. Representaban una “adaptación respetuosa al sistema”. 

–WSPU (Unión Política y Social de Mujeres). Liderado por Emmeline y Christabel Pankhurst, este grupo era el más combativo o militante. Adoptaron el lema “DEEDS, NOT WORDS” (hechos, no palabras) y emplearon tácticas mucho más activas e invasivas, incluyendo la desobediencia civil y, especialmente desde 1921, la violencia. Se estructuraron de forma jerárquica, como un “ejército en batalla”. 

Aunque existían diferencias significativas en las tácticas, había un tránsito fluído entre las bases de ambas organizaciones y un objetivo compartido a corto plazo: el voto. 


  1. Del feminismo victoriano al sufragismo de la nueva mujer. 

El movimiento sufragista organizado surgió en 1897, precedido por “medio siglo de feminismos difusos”. El cambio de siglo (de 1901 en adelante) marcó una nueva etapa, con intensificación de las tácticas y una mayor visibilidad pública. Las mujeres comenzaron a ocupar espacios antes vetados, hablando en público y rompiendo barreras de genero y clase. 

El voto, que, inicialmente era un medio para lograr otras reivindicaciones feministas, acabó convirtiéndose casi en un fin en sí mismo, cargado de renovación social, política y moral. 

“Sacrificaron su comodidad y su vida familiar, se vieron sometidas al ridículo, se lanzaron a hablar en público, se encadenaron a las verjas del Parlamento y hasta se enfrentaron a rudos policías más acostumbrados a reprimir a revolucionarios o maleantes que a señoras…”


  1. La radicalización y la militancia violenta (1912-1914)

En 1911, el WSPU incrementó significativamente sus acciones violentas. Estas incluyeron la rotura de ventanas, ataques con ácido,, incendios provocados, sabotajes (corte de cables telegráficos, quema de vagones de tren…), ataques a obras de arte y agresiones personales. Esta escalada de violencia fue controvertida incluso dentro del movimiento y provocó un aumento de las detenciones y el encarcelamiento en la prisión de Holloway. 


  1. Las huelgas de hambre y la ley “del gato y el ratón”

Como forma de protesta contra el trato como delincuentes comunes en prisión, las sufragistas encarceladas recurrieron a la huelga de hambre. El gobierno respondió con la alimentación forzosa, una práctica dolorosa y peligrosa. Para manejar esta situación se implementó la ley “Cat and Mouse Act” (ley del gato y el ratón), en 1913, que permitía la liberación temporal de las huelguistas para que se recuperaran, solo para volver a detenerlas. 


  1. El espectáculo como política y la recreación de la imagen femenina. 

Ambos grupos sufragistas utilizaron el espectáculo y la ocupación del espacio público para promover su causa y redefinir la imagen de la mujer. Las manifestaciones se convirtieron en actos cuidadosamente organizados, con desfiles, estandartes coloristas, diseñados para atraer al público y generar impacto estético y político. 


  1. Publicidad, marketing y consumo del sufragismo

El WSPU fue particularmente innovador en el uso del marketing y la publicidad para difundir su mensaje y recaudar fondos. Adoptaron colores corporativos (morado, blanco y verde) y crearon “Votes for Women shops” y The Women´s Press. Vendieron una amplia gama de productos con el lema “Votes for Women” y sus colores, desde objetos cotidianos hasta juegos y artículos de lujo. 

Esta estrategia buscaba extender la propaganda al ámbito doméstico y a sectores sociales menos receptivos a tácticas más duras, aunque también fue vista por algunos como una “traición” a las raíces obreristas del movimiento y un giro hacia mujeres de clase media-alta. 


  1. Resistencia antisufragista y temores sociales

El sufragismo enfrentó una fuerte oposición y temores generalizados por parte de los antisufragistas, que veían la participación femenina en la política como una amenaza al modelo familiar, sexual, y hasta la deriva de generación política e imperial del país. Se recurrió a argumentos delirantes y estereotipos negativos para desacreditar a las sufragistas. 


  1. Conclusión

El movimiento sufragista británico fue un fenómeno complejo y multifacético que combinó con maestría la acción legal y la violenta, el espectáculo, la publicidad y el consumo para lograr su objetivo. Supo alternar una vertiente racional y legalista con una emotiva y creadora de identidad. A través de la ocupación del espacio público y una innovadora estrategia de comunicación y marketing, las sufragistas británicas no solo lucharon por el voto, sino que también desfilaron y reconfiguraron las normas sociales y de género de su tiempo. 




DISCURSO DE CLARA CAMPOAMOR EN LAS CORTES. 1 DE OCTUBRE DE 1931





Este discurso fue pronunciado por Clara Campoamor en las Cortes de la Segunda República Española durante el debate sobre el sufragio femenino, enfrentándose a argumentos en contra del derecho al voto para las mujeres, incluyendo los de su colega Victoria Kent. 


ARGUMENTOS CENTRALES

  1. Refutación de los argumentos en contra del voto femenino. 

–Rebate la idea de que las mujeres no han luchado por la República o no se han manifestado en momentos cruciales, citando las protestas durante la Guerra de Cuba o el desastre de Annual. 

–Utiliza datos estadísticos para demostrar que la tasa de analfabetismo disminuía más rápidamente en las mujeres que en los hombres y que, en 1910, las mujeres ya estaban superando a los hombres en alfabetización elemental. 

–Rechaza los argumentos basados en la supuesta incapacidad femenina heredada de teorías antiguas, apelando a la igualdad biológica y natural entre hombres y mujeres. 


  1. El sufragio femenino como un problema de ética y derecho natural. 

–Campoamor argumenta que negar el voto a las mujeres va en contra de los principios éticos fundamentales y del derecho natural de todo ser humano a participar en la vida política. 


  1. La mujer como fuerza necesaria e indispensable para la República. 

–Campoamor enfatiza que la inclusión de la mujer en el electorado no es solo un acto de justicia, sino una necesidad política para fortalecer y salvar la República. Advierte sobre el peligro de alejar a las mujeres de la República, empujándolas hacia opciones políticas extremas si se sienten ignoradas. 


  1. La experiencia personal como diputada. 

–Cita su propia experiencia recorriendo su distrito (Madrid) y observando la numerosa presencia femenina en actos públicos y su “deseo de ayudar a la República”

–Su discurso apela directamente a los diputados republicanos, recordándoles que fueron votados también por mujeres. 


Concluye con una declaración apasionada de su convicción y su servicio a la República a través de la defensa del voto femenino: “Nadie como yo sirve en estos momentos a la República Española”. 


El discurso de Clara Campoamor es una defensa vehemente, lógica y éticamente fundamentada del derecho al sufragio femenino, que no solo desmonta los prejuicios y argumentos en contra, sino que también posiciona a las mujeres como ciudadanas de pleno derecho y una fuerza indispensable para la consolidación y el éxito de la Segunda República Española. 


 



EL SUFRAGISMO EN AMÉRICA LATINA


Año 1931. Congreso de Perú. Se debate algo tan importante como dar el voto a las mujeres. El partido que está en el poder tiene mayoría absoluta y además está convencidisimo de que las mujeres les votarían en masa y, sin embargo, la propuesta se rechaza. Casi en el mismo momento, en Uruguay, esa misma reforma se aprueba con un voto prácticamente unánime. Esto obliga a buscar explicaciones más profundas. Resultados opuestos… ¿Qué fuerzas determinan que las mujeres pudieran votar en América Latina antes de la Segunda Guerra Mundial? Hay que ir más allá de la explicación de progresistas contra conservadores para entender por qué ampliar la democracia es siempre un proceso tan complejo y lleno de matices. 


La idea central es la “alineación de motivaciones”. La decisión de un político de apoyar o rechazar el sufragio femenino no dependía de una sola cosa, sino que dos fuerzas distintas remaran o no en la misma dirección. 

Una de las fuerzas es si lo que se propone da más votos o los quita, el cálculo electoral, pura estrategia. Los partidos se preguntaban: “si las mujeres votan, ¿A quién va a beneficiar esto?, ¿Serán votos para nosotros o para la oposición?” Puro pragmatismo. Y otra fuerza es la motivación de orden social. No hablamos de votos, hablamos de creencias sobre el rol correcto de hombres y mujeres en la sociedad. Las preguntas aquí eran otras: ¿La participación política de las mujeres va a trastoca la familia tradicional, va a subvertir la jerarquía social?. ¿Es una cuestión de justicia o es una amenaza para nuestras costumbres?. Es la cabeza contra el corazón, o mejor dicho, la estrategia electoral contra la visión del mundo. Un partido podía estar convencido de que iba a ganar votos y aún así votar en contra por sus ideas sobre la familia. La reforma del sufragio solo avanzaba cuando esas dos motivaciones se alineaban; si un político pensaba “esto nos da votos y además es bueno para el país, pues luz verde”. La norma era que las motivaciones chicas en y las propuestas se paralizasen. Y esto se achaca a la fractura oligárquica/antioligárquica. No es solo ricos contra pobres, el ingrediente clave era la religión, la Iglesia, siempre un actor fundamental en la historia de la región. 

Por un lado tenemos al bando oligárquico: las élites conservadoras, los grandes terratenientes…muy alineados con la Iglesia católica. Para ellos, las motivaciones estaban en conflicto directo. El cálculo electoral era positivo; había motivos para pensar que las mujeres eran más religiosas y votarían por los partidos conservadores pero su motivación de orden social era muy negativa; su ideología defendía que el lugar de la mujer era el hogar, la esfera privada. La idea de que participaran en la política les parecía una aberración que amenazaba la estructura misma de la familia. 

En el bando antioligárquico estaban los partidos de clase media, reformistas, laicos y anticlericales. Para ellos el cálculo electoral era claramente negativo. Tenían pánico de que el voto femenino estuviera controlado por los curas desde el púlpito y les barriera del mapa político. Pero su motivación de orden social era positiva. Ideológicamente defendían la igualdad de derechos, la modernización y veían el sufragio femenino como un acto de justicia, el problema era que esa justicia les costara el poder. 

Ninguno de los bandos tenía un incentivo real para mover ficha. 

El sufragio temprano fue la excepción y no la norma. 

Los casos en los que sí se consiguió son muy interesantes porque estaba garantizado prácticamente el estancamiento. 

¿Qué rompió el estancamiento en Uruguay? La fractura oligarquista/antioligarquista allí era más débil pro dos razones: los dos grandes partidos no eran partidos de clase o religiosos, eran multiclasistas con divisiones que venían más de viejas rencillas históricas que de otra cosa. Y segundo, Uruguay había pasado por un proceso de secularización muy temprano e intenso. La influencia política de la Iglesia Católica era mucho menor que, por ejemplo Perú o Colombia. Si se quita a la Iglesia de la ecuación política todo el cálculo electoral sobre el voto de la mujer se viene abajo, ya no es tan obvio que vayan a votar conservador. Se abrió una ventana de oportunidad para que “los emprendedores de normas”, figuras políticas, movimientos feministas muy bien organizados, como el Consejo Nacional de Mujeres, que no pararon de hacer campaña. Este grupo de emprendedores pudo centrarse en ganar la batalla cultural, pudiendo argumentar que el sufragio era simplemente lo correcto para un país moderno; consiguieron transformar el debate: de ser una amenaza o una herramienta electoral a ser un símbolo de progreso. El resultado fue, que cuando se votó, en 1932, ya no había debate. El apoyo era abrumador, la discusión en el Parlamento fue una competición para ver qué partido podía demostrar ser más sufragista. Pasó de ser un problema a ser un trofeo. Uruguay es un caso de éxito gracias a la incertidumbre.


Pero volvamos a Perú, donde el gobierno estaba seguro de que ganaría con el voto femenino. Sobre el papel debería ser un trámite y sin embargo, fracasó. Perú es el ejemplo perfecto para ver el poder de la motivación de orden social. El conflicto no se produjo entre partidos sino dentro de la propia coalición de gobierno, la Unión Revolucionaria. El cálculo electoral era positivo, contaban con los votos femeninos. Pero el partido gobernante era una amalgama de facciones. Los diputados del núcleo del partido votaron mayoritariamente a favor pero un grupo decisivo de diputados de su propio partido se desmarcó, los diputados de las regiones más tradicionales, más conservadoras y católicas votaron en contra o sea ausentaron de la votación. Sus creencias sobre el rol de la mujer en la familia pesaron mucho más que la disciplina de partido y que la estrategia electoral. Su motivación de orden social negativa fue más fuerte que la motivación electoral positiva: “La función que la naturaleza le ha encomendado a la mujer es una función estrictamente conservadora. Conservación de la especie, del hogar, de la familia”, decía uno de esos diputados.

La reforma no murió por un ataque frontal del enemigo sino por una rebelión silenciosa de sus propios aliados basada en una visión ideológica del mundo. 


Pero siempre hay una anomalía, un caso que no encaja del todo. Ecuador. Fue el primer país de toda América Latina en conceder el voto a la mujer, en 1929. ¿Cómo lo hicieron tan pronto si el resto del continente estaba atrapado en este punto muerto?

Ecuador parece romper la teoría pero, en realidad, la confirma. El factor diferencial parece ser que fue la baja politización del asunto; sencillamente no era un tema de debate, no estaba en el radar de nadie. ¿Cómo es posible que algo tan importante pasara desapercibido? Porque no fue el resultado de una gran campaña política ni de un debate parlamentario encendido…

Todo empezó por la iniciativa de una sola mujer, Matilde Hidalgo, una pionera absoluta. La primera mujer en doctorarse en medicina en Ecuador. En 19245 fue a inscribirse en el censo electoral; cuando se lo negaron argumentó que la constitución hablaba de los derechos de los ciudadanos, en masculino genérico, y que, por tanto, la ley no la excluía explícitamente. Una mujer con la constitución en la mano forzando el sistema. Impresionante. La consulta legal llegó al Consejo de Estado que le dio la razón. Y lo hizo en un contexto que no tenía un movimiento sufragista presionando ni los partidos se habían posicionado; una editorial de la época dice: “Jamás una mujer ha manifestado el menor interés de participar en una función electoral”. Nadie se paró a pensar si esto beneficiaría a los liberales o a los conservadores porque daban por hecho que a las mujeres no les interesaba la política. Y en ese vacío de cálculo estratégico, ¿Qué motivación se impuso? La normativa, la ideológica. El partido en el gobierno era el partido liberal cuya ideología oficial defendía la igualdad de derechos así que como no percibían ningún coste electoral, fueron coherentes con sus principios La motivación de orden social positiva ganó por incomparecencia de la motivación electoral. Una década después, cuando se hizo evidente que las mujeres sí se estaban inscribiendo para votar y que lo hacían en mayor número en las provincias tradicionalmente conservadoras, los liberales entraron en pánico. De repente empezaron a hacer los cálculos electorales que no habían hecho antes y empezaron a argumentar en contra de la reforma aunque ya fuera tarde. 


La expansión de los derechos democráticos no es una marcha heroica del progreso. Tampoco es un simple juego de poder donde los políticos dan derechos solo cuando les conviene electoralmente. Es una danza entre la estrategia y la ideología, entre el interés pragmático y las creencias más profundas sobre cómo debe ser la sociedad. Y el cambio real, la ampliación de la democracia solo ocurre cuando esas dos fuerzas consiguen alinearse. 


Después de la Segunda Guerra Mundial, con la creación de las Naciones Unidas, el sufragio femenino se convirtió en una norma internacional. Argumentar públicamente en contra se volvió inaceptable. Lo que en la práctica significa que la motivación de orden social negativa, al menos la que se expresaba abiertamente, desapareció del debate. Esto dejó el campo mucho más libre para que las consideraciones estratégicas del cálculo electoral pasaron a dominar la discusión. 






Y eso nos lleva a una pregunta: ¿Hasta qué punto los debates actuales sobre la inclusión política, ya sea a través de cuotas de género, escaños reservados y otras medidas, no siguen reflejando esa misma tensión? ¿Cuánto de lo que oímos es un debate sincero sobre estrategia y representación y cuánto son ecos de esas viejas creencias, a veces inconfesables sobre el orden social y sobre quién merece o está preparado para ocupar ciertos espacios de poder?





Fuentes consultadas: 

- Curso 2025 de la Diputación de Jaén, "Iniciación a la historia de la teoría feminista", impartido por Rosa Cobo. 

Capítulo 6 del primer volumen del libro Teoría Feminista. De la Ilustración a la globalización: El Sufragismo. 

Declaración de Séneca Falls. Texto completo. Disponible en web en Mujeres en Red. Aquí el PDF

Discurso de Clara Campoamor en las Cortes el 1 de octubre de 1931. Lo puedes encontrar fácilmente en google. 

Diversos artículos sobre el sufragismo en América Latina

El Sujeto Sufragista. Feminismo y Feminidad en Colombia, 1930-1957. Libro de Lola Luna que podéis encontrar en su web. Echar un vistazo aquí

martes, 13 de enero de 2026

EL SER Y LA MERCANCÍA: PROSTITUCIÓN, VIENTRES DE ALQUILER Y DISOCIACIÓN

El ser y la mercancía analiza críticamente la prostitución y la maternidad subrogada, denunciando cómo el discurso neoliberal y posmoderno intenta legitimar las como “trabajo sexual” o “reproducción asistida”. La autora sostiene que ambas industrias se basan en la reificación del cuerpo femenino, obligando a las mujeres a utilizar la disociación como mecanismo de defensa para separar su “yo” de la mercancía vendida. Se cuestiona el papel de supuestos sindicatos y grupos de presión que, bajo una retórica de empoderamiento, en realidad protegen los intereses de proxenetas y compradores. Subraya que estas prácticas no son actos de libertad, sino formas de explotación patriarcal que fragmentan la identidad humana. 

Finalmente advierte que la legalización no elimina la violencia ni el trauma, sino que normaliza el trato de las mujeres como simples contenedores o herramientas de consumo. 




Para reflexionar: 

– En el relato sobre la “trabajadora sexual” se enfrentan dos grupos de mujeres: las “trabajadoras sexuales” y las feministas. 

– Se describe a la “trabajadora sexual” como un personaje activo, admirable, que adopta decisiones libremente y ejerce su derecho a decidir sobre su cuerpo. 

–El “grito de batalla” de los partidarios de la prostitución para oponerse a la visión de las prostitutas como víctimas es la abolición de la víctima. 

– El orden neoliberal odia a las víctimas porque hablar de una “persona vulnerable” hace pensar en la necesidad de una sociedad justa y una red de protección social y eso no le va bien al neoliberalismo. Si no hay víctimas desaparecen los perpetradores. 

– Los partidarios de mantener la prostitución, que se autodenominan “antiabolicionistas” emplean el mismo término que usaban históricamente Los partidarios de la esclavitud. 

– El argumento histórico sobre la prostituta es que era biológicamente inferior. El argumento actual es que la prostituta es la feminista suprema. 

– La lucha contra el SIDA en los 90 sirvió de pretexto para que gobiernos y organizaciones invirtieran fondos n proyectos que normalizan la prostitución. 

– La principal función de los grupos que se denominan “sindicatos de trabajadoras sexuales” es legitimar la prostitución como trabajo, en lugar de actuar como sindicatos reales que negocian con empleadores. 

– La alianza ideológica que legitima la prostitución es una simbiosis de la derecha neoliberal y la izquierda posmoderna. 

–El intento de disociación en la prostitución, antes llamado “mecanismo de defensa”, hoy es considerado un síntoma de trastorno de estrés postraumático. 

– La “paradoja del comprador” en la prostitución: quiere comprar sexo como una mercancía pero no quiere que la mujer se comporte como si le pagaran por ellos, exigiendo una conexión genuina. 

– La “experiencia de la novia” (Girlfriend experience) es una forma de prostitución donde el encuentro debe parecerse lo más posible a una relación rela, incluyendo besos, cenas y conversación. 

– La autora define la maternidad por encargo o “subrrogación” como una forma de prostitución reproductiva. 

–El relato que justifica la maternidad subrogada presenta dos historias paralelas: la de la “familia feliz” y la de la práctica transgresora. 

–El concepto de “explotación mutuamente ventajosa” sugiere que la explotación debe permitirse porque los explotados están mejor con ella que sin ella.

– Para argumentar que la subrogación no es trata de niños, se afirma que lo que se vende es un conjunto de derechos de patria potestad y no el bebé en sí. 

– La idea de que el feto es independiente de la mujer que lo gesta es un concepto patriarcal utilizado para controlar a las mujeres, similar a la postura del Vaticano contra el aborto. 

– La subrogación altruista funcionaliza la maternidad incluso cuando no la comercializa, reduciendo a la mujer a un contenedor. 

– Las pruebas psicológicas a las posibles madres sustitutas no buscan estabilidad, sino determinar si serán dóciles a la hora de entregar al niño. 

– La maternidad subrogada se asemeja a la esclavitud porque la madre sustituta ofrece sus servicios las 24 horas del día y venden el propio cuerpo. 

– Mientras la “puta feliz” es descrita como emprendedora, la “reproductora feliz” es descrita como una madona generosa y abnegada. 




“Hace 17 años, la periodista Kajsa Ekis Ekman (Estocolmo, Suecia, 1980) compartía piso con una mujer en prostitución en Barcelona. Su compañera, usada sexualmente por los hombres de este país, murió y fue enterrada en una fosa común. Desde entonces Ekman se ha convertido en una de las autoras de referencia del abolicionismo internacional. En su libro “El ser y la mercancía” (2013) relaciona la industria de la prostitución y la de los vientres de alquiler, y cómo ambas mercantilizan los cuerpos de las mujeres. La entrevistamos en Madrid, en un encuentro para impulsar la ley abolicionista en España.” 

(Introducción a la entrevista que Ana de Blas hizo a la autora para Geoviolencia sexual en 2023.)

Accede aquí a la entrevista completa

martes, 23 de diciembre de 2025

YA LLEGÓ LA NAVIDAD


Ya es Navidad. Yo no quería, pero… Navidad...ese concepto que nos venden como una mezcla de magia y purpurina, pero que en realidad es una milonga sustentada exclusivamente por el lomo de las mujeres. Porque admitámoslo: si las mujeres nos declaráramos en huelga desde hoy, el "espíritu navideño" se desvanecería más rápido que la credibilidad de tu cuñado aún sin haber bebido.

​El chantaje emocional (o "Piensa en los niños")

​Mi escepticismo resulta molesto, lo sé. Si decides plantarte, te cuelgan la etiqueta de "antisocial" antes de que termines de decir "no quiero poner el árbol". El chantaje es simple: ¿Eres buena madre? Entonces asfixia tu dignidad y celebra. No querrás que tus hijos vuelvan al colegio siendo los únicos bichos raros, ¿verdad?

​Así que tragas. Compras comida a precio de uranio enriquecido para que la mesa parezca un bodegón de revista, pintas nieve artificial en las ventanas y te compras una sombra de ojos con más brilli-brilli que una bola de discoteca. Todo para que, como decía Mary Poppins, "con un poco de azúcar" la píldora pase mejor. El problema es que el azúcar no disfraza el ataque de pánico que te da al recordar que tienes que cenar con tu prima Fulanita…

​La liturgia del jamón y el cuchillo largo

​Hablemos de la "Institución Familiar". Esa entidad sagrada que, según la Biblia (o el catálogo de El Corte Inglés), hay que venerar por encima de tu salud mental. Da igual que no llegues a fin de mes; hay que aparentar. Hay que poner marisco.

​Y, por supuesto, hay que tener un jamón en la encimera. ¿Qué les pasa a los hombres con el ritual del corte? ¿Es una cuestión de estatus? ¿No eres un macho alfa si no blandes un cuchillo de treinta centímetros mientras sujetas una cerveza? Sospecho que el tamaño del cuchillo compensa otras carencias de las que no tengo tiempo de investigar ahora.

​La dictadura de la felicidad obligatoria

​La Navidad es el juego de perfeccionamiento del arte de mirar hacia otro lado. Es la hipocresía elevada a la máxima potencia. Los anuncios te dicen qué comer, qué vestir y, lo más aterrador, qué sentir. Nos quieren aborregados. Da igual si eres más rojo que el traje de Papá Noel: en diciembre, vas a consumir y vas a sonreír aunque no tengas calefacción en casa.

​No se te ocurra hacer experimentos. No pruebes a pasar unas Navidades sin adornos ni cuñados. Si lo pruebas y descubres que se vive mejor en una cueva, no habrá marcha atrás, y el sistema no puede permitirse perder a otra obrera de la Navidad.

​La cara B: Violencia y siestas

​Mientras los telediarios abren con el GPS del trineo de los Reyes Magos, la realidad sigue ahí. La violencia contra las mujeres no se toma vacaciones. Y no hablo solo de la punta del iceberg. Hablo de esa misoginia de baja intensidad de los hombres que se sorprenden cuando su madre abre un regalo que ellos ni sabían que existía.

— "¿Qué 'le hemos' comprado a mi madre, cariño?"— preguntan, mientras practican el "nosotros" inclusivo más falso de la historia.

​Después, ellos se entregan a la siesta sagrada mientras la "bendita mujer" recoge la mesa, atiende a los niños y a la familia propia y la política y así mantiene el decorado en pie. Es para daros el pésame, de verdad.

​Conclusión: Yo me cago en la tradición

​Mi suegra decía que tenemos suerte de no tener que ir al río a lavar la ropa. Parecía que deseara que tuviéramos que hacerlo. Yo aspiro a que mis hijos tengan la suerte de vivir en una sociedad laica y que les venga dado no estar bajo estas estructuras de control.

Las comidas de Navidad son el escenario de un teatro. La anfitriona como guardiana del ritual, la performance de garantizar que todo parezca mágico y espontáneo aunque detrás haya horas y horas de planificación invisible que los invitados consumen pero no ven. El sacrificio de tu propio espacio, esa servidumbre voluntaria donde tu éxito se mide por el bienestar ajeno…El buen gusto, la presión estética (nada de cenar en nochebuena con un chándal y la cara lavada). Y hay que evitar conflictos, ser diplomática, acordarse de anécdotas de los suegros o los sobrinos, mantener una conversación fluida y divertida…ese es tu guión en la performance navideña. Y más cosas de las que no me quiero acordar. Carga mental, emocional, física, estética y económica. Somos las encargadas de mantener la tradición. El calor del hogar.

​Quiero abolir la Navidad. No solo por feminismo, ni por falta de fe, sino por higiene mental. Por dejar de ser borregos que cierran los ojos ante el lavado de cerebro institucional. Pero como sé que este año también vas a acabar comprando lotería y aguantando el tipo...

​En fin, lo dicho: Feliz Navidad.



sábado, 20 de diciembre de 2025

SOBRE EL LIBRO TEORÍA FEMINISTA. DE LA ILUSTRACIÓN A LA GLOBALIZACIÓN.

Me he pasado unas cuantas semanas leyendo Teoría Feminista: de la Ilustración a la globalización. El feminismo en tres siglos ha sido y está siendo tan prolífico que siempre tengo la sensación de que no voy a vivir lo suficiente para leer todo lo que quiero leer y aprender todo lo que quiero aprender. Son tres volúmenes. Son tochos, no lo voy a negar, lleva su tiempo. Pero como siempre, he acabado robándole tiempo a otras cosas para seguir ese impulso que te da empezar a leer y no sólo abstraerme en el feminismo con su historia, cargada de épica, la épica feminista, que tanto calor ofrece, como para aprender cómo y por qué se dieron tantas corrientes del feminismo, las ideas que el feminismo adaptó para su teoría de otros movimientos sociales, de cuántas imposiciones se deshizo y todas las “alianzas ruinosas” -como dice Celia Amorós- que nos enseñaron que el feminismo por sí solo es capaz de transformar el mundo. 
Otra cosa que ya sospechaba y he confirmado con esta lectura es que si no fuera por la poca cuenta que nos tienen a las mujeres, si las mujeres filósofas tuvieran la misma carga de influencia que han tenido y tienen los varones filósofos (por razones que a ninguna se nos escapan) el mundo tendría otro color.

Es una obra coral, aunque Celia Amorós y Ana de Miguel la hayan editado, hay muchos nombres que han participado en su elaboración.

Lo mío no es hacer reseñas, para eso hay que ser muy concisa y no es una de mis virtudes así que me voy a limitar a poner la sinopsis y un esquema de los libros. Al lío. 

Sinopsis: 
En la teoría feminista se plasman los efectos reflexivos de las luchas de las mujeres por su liberación. Esta teoría tiene una tradición de tres siglos. No es un pensamiento lineal ni homogéneo, lo que está en consonancia con la complejidad y variedad de estas luchas, cuyas dinámicas son diferentes de acuerdo con la especificidad de los grupos de mujeres que las protagonizan y de su contextos históricos. Sin embargo, ha sido posible reconstruir los principales ejes temáticos y las modulaciones más significativas de esta tradición de pensamiento, que lo es, en cuanto que tiene sus referentes clásicos y sus propias fuentes de autoridad conceptual: en suma, sus liderazgos epistemológicos ligados con sus liderazgos políticos. 
La globalización con su fluidificación de las fronteras, nos exige elaborar una agenda feminista global acorde con sus exigencias. Los movimientos queer ponen en cuestión las fronteras entre los géneros, llevando a debate este mismo concepto; en los países que han sufrido la colonización de Occidente se genera un feminismo con modulaciones propias, el “feminismo postcolonial”; los ecofeminismos dan forma a la convergencia de ciertas perspectivas feministas y la problemática ecológica; la feminización de los “flujos migratorios” vuelve apremiante la contrastacion de los Derechos Humanos de las mujeres con el fenómeno de la multinacional idas. Nuestro acceso a las nuevas tecnologías (ciber feminismo) nos implica en alianzas con nuevos sujetos emergentes y las nuevas relaciones entre capital y trabajo en la era global están implantando un nuevo orden del genero: la teoría feminista se está haciendo cargo, así, de un material ingente de refleión. 
Celia Amorós Puente, catedrática de Filosofía Moral y Política de la UNED, que dirige desde 1990 el curso “Historia de la teoría feminista” del instituto de Investigaciones Feminista de la Universidad Compñutense; y Ana de Miguel Álvarez, profesora titular de Sociología del género en la Universidad de la Coruña, estuidiosas de los movimientos sociales, son las editoras de esta obra editada en tres volúmenes en la que colaboran prestigiosas autoras. 


Teoría feminista. De la Ilustración a la globalización. Volumen I. De la ilustración al Segundo Sexo.



INTRODUCCIÓN. TEORÍA FEMINISTA Y MOVIMIENTOS FEMINISTAS (Celia Amorós y Ana de Miguel Álvarez)
El feminismo como teoría crítica
“Lo que no es tradición es plagio”
La labor de Penélope y Sísifo en la teoría feminista. Por una despenelopización de la historia de la teoría feminista. 
Vindicación y crítica al androcentrismo
La teoría feminista como crítica antipatriarcal
¿”Partir de sí” versus tradición?
Las redes del movimiento feminista: políticas de redefinición y políticas reivindicativas. 
Políticas reivindicativas y políticas de redefinición
La primera ola: las políticas de inclusión en la esfera pública
La segunda ola: la politización de la esfera privada: hacia una redefinición de la política
La tercera ola: la redefinición de las fronteras de lo público-privado y la articulación de la diversidad. 
Las redes del movimiento y la subversión cultural de la realidad en la era de la información. 

FEMINISMO E ILUSTRACIÓN. (Celia Amorós y Rosa Cobo)
Ilustración y contractualismo
De los “memoriales de agravios” a las vindicaciones. Christine de Pizan
De la reforma de las ciencias a la reforma social. 
El método como salud moral y las mujeres como sujetos emergentes
Rousseau versus Poullain de la Barre
La noción de “estado de naturaleza”
      II. La Revolución Francesa. Mary Wollstonecraft y la Vindicación de los Derechos de la Mujer. 

La crisis de legitimación patriarcal. 
La resignificación del lenguaje revolucionario. 
      III. Mary Wollstonecraft y Vindicación de los Derechos de la Mujer: el acta fundacional del feminismo. 

El análisis de las experiencias vitales en clave ilustrada. 
De la crítica del prejuicio al elogio de la razón
De la ontología a la educación: el debate con Rousseau
Las falacias de la misoginia
La unidad de la virtud
El debate político

LA ILUSTRACIÓN DEFICIENTE. APROXIMACIÓN A LA POLÉMICA FEMINISTA EN LA ESPAÑA DEL SIGLO XVIII. (Olivia Blanco Corujo)

Primera oposición: Opinión/verdad
Segunda oposición: Moral/Política
Tercera oposición: Placer/Trabajo
Cuarta oposición: Educación/Cultura

EL FEMINISMO EN CLAVE UTILITARISTA ILUSTRADA: JOHN S. MILL Y HARRIET TAYLOR MILL (Ana de Miguel Álvarez)

La sujeción de la mujer: un ensayo para la lucha política
.El feminismo en la tradición utilitarista
La lucha contra el prejuicio
Argumentos contra la ideología de la naturaleza diferente y complementaria de los sexos
. El argumento del agnosticismo
. El argumento empírico
. El argumento de la universalidad de la condición humana. 
Argumentos sobre el feminismo y el progreso de la humanidad
. El argumento de la competencia moral o la familia como escuela de igualdad. 
. El argumento de la competencia instrumental
. El argumento de la compañera. 
A título de conclusión: la defensa del voto femenino en el Parlamento. 

HUMANISMO ILUSTRADO-LIBERAL EN LA EMANCIPACIÓN DE LAS MUJERES Y SU ENGRANAJE MASÓNICO EN ESPAÑA. (María José Lacalzada de Mateo)

Introducción: ¿Qué entendemos por Humanismo Ilustrado Liberal?
La Universidad Libre de Bruselas, bisagra de unión entre el Humanismo Liberal y el Masónico. 
¿Qué es la masonería?
. La mujer masona que hace de su casa un templo
. La mujer masona que asume la perfectibilidad humana
. Epílogo. 


EL SUFRAGISMO. (Alicia Miyares)
1848: El manifiesto de “Séneca Falls” o “Declaración de Sentimientos”
Sufragio y socialismo

LA ARTICULACIÓN DEL FEMINISMO Y EL SOCIALISMO: EL CONFLICTO CLASE-GÉNERO (Ana de Miguel Álvarez)
Flora Tristán, el giro de clase de una Ilustrada
El relato fundacional de Engels: la “armonía preestablecida”
Clara Zetkin, los intereses de clase separan a las mujeres. 
La mujer nueva: el feminismo marxista de Alejandra Kollontai.
La situación de las mujeres en el capitalismo: la importancia de este análisis
La crisis sexual
. La revolución de la vida cotidiana
Unos apuntes sobre la relación entre el anarquismo y el feminismo. 

EL FEMINISMO EXISTENCIALISTA DE SIMONE DE BEAUVOIR. (Teresa López Pardina)
El lugar de El Segundo Sexo en la historia del feminismo. 
La categoría de Otra como caracterización de las mujeres. 
El método regresivo-progresivo en el análisis de la condición femenina. 
El neo-feminismo de Beauvoir en los 70 y la influencia de su pensamiento en la Tercera Ola. 
. El género es una construcción cultural
. El handicap de la maternidad
. El trabajo fuera del hogar. 
Interpretaciones y críticas al feminismo de Beauvoir en las dos últimas décadas del siglo XX.


TEORÍA FEMINISTA. DE LA ILUSTRACIÓN A LA GLOBALIZACIÓN. VOLUMEN II: DEL FEMINISMO LIBERAL A LA POSMODERNIDAD. 




EL FEMINISMO LIBERAL ESTADOUNIDENSE DE POSGUERRA: BETTY FRIEDAN Y LA REFUNDACIÓN DEL FEMINISMO LIBERAL. (Ángeles J. Perona)

LO PERSONAL ES POLÍTICO: EL SURGIMIENTO DEL FEMINISMO RADICAL. (Alicia H. Puleo)
Origen y principales rasgos del feminismo radical
La “Política sexual” de Kate Millet. (1934, St. Paula, Minnesota)
2.1. Aciertos y derivas de Germaine Greer
2.2. Balance final. 

“LA DIALÉCTICA DEL SEXO” DE SHULAMITH FIRESTONE: MODULACIONES FEMINISTAS DEL FREUDO-MARXISMO. (Celia Amorós)
Introducción
El feminismo como proyecto radical
De Simone de Beauvoir al paradigma de las castas. Autoubicación de Firestone en la tradición feminista. 
El feminismo como alternativa global
Feminismo y Freudismo. La izquierda freudiana
Infancia y feminidad en Firestone
Racismo, amor y sexismo en Firestone
La cultura en Firestone

LA TEORÍA DE LAS MUJERES COMO CLASE SOCIAL: CHRISTINE DELPHY Y LIDIA FALCÓN. (Asunción Oliva Portolés)
Christine Delphy: ¿Feminismo materialista o feminismo marxista?
El trabajo doméstico como base de la explotación de las mujeres: capitalismo y Patriarcado. 
Holismo e ideología naturalista 
Sexo, género, patriarcado
Antidiferencialismo y antiesencialismo
Lidia Falcón: la explotación de la mujer a la luz del materialismo dialéctico. 
El modo doméstico de producción: ¿Relaciones de producción o relaciones de reproducción?
La pervivencia del modo doméstico de producción a través de la historia. 
¿Por qué las mujeres no tienen conciencia de clase?
Conclusión. 

EL FEMINISMO SOCIALISTA ESTADOUNIDENSE DESDE LA “NUEVA IZQUIERDA”. LAS TEORÍAS DEL SISTEMA DUAL (CAPITALISMO + PATRIARCADO) (Cristina Molina Petit. 
Los antecedentes en la tradición socialista comunitaria: las “feministas materialistas”
De “la cuestión de la mujer” a la cuestión feminista. Teorías y experiencias. 
El matrimonio desgraciado entre marxismo y feminismo. La ceguera al sexo de los análisis marxistas. La necesidad de un sistema Dual. 
Teorías del sistema Dual. Diferencias y conexiones entre los dos sistemas. 
El sistema patriarcado. La ampliación y redefinición de las categorías marxistas. 
En busca de la base material del patriarcado
El feminismo socialista y el socialismo hoy. 

TEORÍA DEL FEMINISMO RADICAL: POLÍTICA DE LA EXPLOTACIÓN SEXUAL. (Kathleen Barry, traducción de Ramón del Castillo)
Teoría originador a versus teoría derivada. 
Hacia una teoría de la dominación sexual
Utopismo feminista. 

DEBATES EN TORNO AL FEMINISMO CULTURAL. (Raquel Osborne)
La agresividad sexual masculina y la dulzura femenina
Implicaciones del pensamiento dicotómico: el caso de la mujer versus el hombre y de la naturaleza versus la cultura
Sobre esencias, separatismos y superioridad femenina
La “nueva” definición de la mujer como madre. 
¿Heterosexualidad versus lesbianismo?

LA DIFERENCIA SEXUAL COMO DIFERENCIA ESENCIAL: SOBRE LUCE IRIGARAY (Luisa Posada Kubissa)
Diferencia, deconstrucción, diseminación y espejo: una primera aproximación al entorno teórico de Luces Irigaray. 
Deseo, identidad y diferencia de los femenino: el feminismo de Luce Irigaray como desvelamiento del Ser (femenino)
Objeciones a Irigaray y algunas notas sobre otros lugares de la diferencia sexual francesa: de la écriture fémenine a lo femenino como significante. 

EL PENSAMIENTO DE LA DIFERENCIA SEXUAL: EL FEMINISMO ITALIANO. LUISA MURARO Y EL ORDEN SIMBÓLICO DE LA MADRE. (Luisa Posada Kubissa)
La diferencia en el feminismo: algunas notas sobre el feminismo francés de la diferencia. 
El feminismo italiano de la diferencia: auto-historia y planteamientos. 
Diálogo crítico con Luisa Muraro. 

FEMINISMO Y POSMODERNIDAD: UNA DIFÍCIL ALIANZA. (Seyla Benhabib)
La alianza feminista con la posmodernidad. 
El escepticismo feminista hacia la posmodernidad. 
El feminismo como crítica situada
El feminismo y la renuncia posmoderna a la utopía. 


TEORÍA FEMINISTA. DE LA ILUSTRACIÓN A LA GLOBALIZACIÓN. VOLUMEN III. DE LOS DEBATES SOBRE EL GÉNERO AL MULTICULTURALISMO



DEBATES SOBRE EL GÉNERO. (Asunción Oliva Portolés)
Lingüística y género
Constitución del género como categoría analítica en Kate Millet y Gayle Rubin
Deconstrucción del género: crític a la heterosexualidad obligatoria y al esencialismo
¿Género o patriarcado?

EL FEMINISMO DE NANCY FRASER: CRÍTICA CULTURAL Y DE GÉNERO EN EL CAPITALISMO TARDÍO. (Ramón del Castillo)
Política y discursos sobre las necesidades
1.1. Enmiendas a Habermas: género e instituciones sociales
1.2. Politización y reprivatización de los discursos sobre necesidades.
Identidad y diferencia. Feminismo particularismo y universalismo. 

DEL ECOFEMINISMO CLÁSICO AL DECONSTRUCTIVO: PRINCIPALES CORRIENTES DE UN PENSAMIENTO POCO CONOCIDO. (Alicia H. Puleo)
Los motivos del encuentro entre feminismo y ecología
El surgimiento de la primera forma de ecofeminismo. 
Los ecofeminismos espiritualistas del Tercer Mundo y la problemática social. 
La perspectiva constructivista de las identidades: ambientalismo y ecofeminismo. 
El problema de la praxis
El ecofeminismo como nuevo proyecto ético y político.

EL FEMINISMO POSTCOLONIAL Y SUS LÍMITES. (María Luisa Femenías)
Introducción
La antesala: el pensamiento postcolonial
El feminismo postcolonial
El feminismo postcolonial de G. Ch. Spivak. 
Feminismo ¿Postcolonial? En África y China. 
América Latina y el feminismo postcolonial.
Identidad y contra-identidad
Identidad nacional y comunidad internacional. 
Hibridación o mestizaje
El problema del reconocimiento
La traslación de las categorías
Universalidad concreta versus Universalidad abstracta. 
Críticas al feminismo postcolonial. 
CONCLUSIONES

FEMINISMO Y MULTICULTURALISMO. (Celia Amorós)
Ilustración, feminismo, anticolonialismo. 
Acerca de incómodos acomodos discursivos: ¿Pensar el feminismo desde el multiculturalismo?
El multiculturalismo y el concepto de cultura
El sesgo de género de la “identidad cultural”
Una sobrecarga de identidad
“No se discuten las reglas de la tribu”
Sobre Ilustración e Ilustraciones.
Notas sobre el “feminismo islámico”
La búsqueda de una “modernidad alternativa” y las paradojas de la Ilustración inducida. 
Una hermenéutica ilustrada del texto sagrado
De la “universalidad sustitutoria” a una “universalidad interactiva”
Trinchar el ave (rroes) por sus coyunturas naturales. 
ILUSTRACIONES y feminismos. 

GLOBALIZACIÓN Y NUEVAS SERVIDUMBRES DE LAS MUJERES. (Rosa Cobo)
Globalización: un concepto polivalente
Capitalismo global y exclusión social
¿Una nueva cultura global?
Los Programas de Ajuste Estructural 
Mujeres y globalización: historia de un “silencio conceptual”
Primero la familia y después el trabajo: impuesto reproductivo y plusvalía de dignidad genérica. 
Aumento del trabajo gratuito de las mujeres. 
Segregación genérica del mercado global de trabajo
De la feminización de la pobreza a la “feminización de la supervivencia”
A modo de conclusión. 

GLOBALIZACIÓN Y ORDEN DE GÉNERO. (Celia Amorós)
La globalización: una cabeza de Medusa. 
Un nuevo paradigma tecnológico. 
El triunfo de la “perestroika capitalista”
Los “flujos” descodificados en la era de la globalización
Un mundo de ganadores y perdedores
La “economía del trabajo doméstico fuera del hogar”
Estados del Bienestar y salario familiar
Salario familiar y “mujer doméstica”
El capitalismo rifa, el patriarcado distribuye boletos
Un pacto patriarcal interclasista
Del salario familiar a las “proveedoras frustradas”
Del empresario calvinista a la cultura del hacker. 
Salario familiar y salario patriarcal
Del trabajo doméstico fuera del hogar al trabajo extradoméstico dentro del hogar
La feminización del trabajo: de la clave literal a la metafórica. 

SUJETOS EMERGENTES Y NUEVAS ALIANZAS POLÍTICAS EN EL “PARADIGMA INFORMACIONALISTA” (Celia Amorós)
Modelos epistemológicos y sujetos emergentes. 
El cyborg como figuración de las nuevas subjetividades políticas
Excursus: tecnologías comunicativas y formas de la subjetividad
Versus la “totalidad orgánica”
Versus la teleología apocalíptica: los monstruos como imaginario de la globalización. 
Apuntes ontológicos para una teoría de las alianzas políticas
¿Espacios alternativos en la era de los monstruos?
Articulaciones versus vanguardias
¿Una nueva ontología del presente?


A mí me parece un menú estupendo para estar al día de lo que “se ha cocido” en el feminismo y lo que se está guisando en estos momentos. Desde luego ha sido un viaje con todo incluido que me ha proporcionado no pocos argumentos para esos debates que ya tuve y en los que no tenía suficientes armas para defender al feminismo como se merece. Ahora tengo algunos más aunque me quede mucho por aprender. No puedo dejar de agradecer a esas mujeres que se leyeron a esos hombres que yo no pienso leer porque ellas me lo explican. Y también agradecer a esas mujeres que analizan tantos temas que, acabas este libro y sabes un poco más de economía, de geopolítica, de filosofía y, por supuesto, de feminismo. Podría hablar horas de esta obra pero me voy a callar y a reposar todo lo que he aprendido, a estar ya segura de qué corriente del feminismo me convence, y cuál me causa cierto rechazo. En cierto modo me he reconciliado con el feminismo comunista y me causa rechazo el postcolonialismo, el multiculturalismo y el queerismo. Y aún estoy que no salgo de mi asombro con ciertas cosas. Os invito a cargaros de argumentos y conocimiento de causa, de conocer más en profundidad a nuestras referentes y cómo pensaban y escribían. 

Y ya está, este es mi resumen: el libro que terminas, te deja un poco huérfana pero sabes que volverás a leer. 

sábado, 6 de diciembre de 2025

SOBRE EL ORIGEN DEL 25N




                              Origen feminista del 25N



El 25 de noviembre de l960 el dictador de República Dominicana Leónidas Trujillo mandó asesinar a las hermanas Mirabal: Patria, Minerva y María Teresa. Las detuvieron en el camino a la prisión en donde estaban sus maridos encarcelados. Ellas habían salido de la cárcel. Todos pertenecían al Frente Democrático opositor al dictador. Se piensa que el permiso que se les dio para visitarles era una celada. Las torturaron, y ya asesinadas fueron arrojadas por un precipicio para simular un accidente. 


Trujillo era un maltratador y violador de niñas a las que invitaba a palacio. Minerva se había negado en un baile a sus deseos. (La Fiesta del Chivo, Mario Vargas Llosa y En el tiempo de las Mariposas, Julia Álvarez). Por su belleza eran conocidas como las Mariposas.


En 1981, se celebró en Bogotá el I Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe. La representación dominicana propuso que cada 25 de noviembre se denunciará la violencia contra las mujeres en memoria de las hermanas Mirabal. Desde entonces se fue extendiendo la fecha por toda América Latina y la OEA la institucionalizó. En el 1992  El Anuario Hojas de Warmi, revista feminista de la Universidad de Barcelona UB,  publicó esta historia, y el movimiento feminista desde esa fecha comenzó a manifestarse en España contra la violencia machista. En 1999 NN.UU también la declaró Día Internacional contra La Violencia de Género.


A veces se olvida que fue una propuesta del Movimiento Feminista Latinoamericano y se atribuye a NN.UU. Recordar la historia fortalece la genealogía feminista. 


Lola G. Luna

Historiadora feminista 

Profesora americanista UB, Jubilada

25N 2025 

martes, 25 de noviembre de 2025

SOBRE LA CULTURA DE LA VIOLACIÓN

La violencia contra las mujeres y las niñas sigue siendo una de las violaciones de derechos humanos más extendida, generalizada y normalizada del mundo. 

Una mujer de cada tres ha sido víctima de violencia física y/o sexual al menos una vez en su vida. 

La violencia se manifiesta de forma física, sexual y psicológica e incluye: actos sexuales forzados, insinuaciones sexuales no deseadas, abuso sexual infantil, violación, matrimonios forzados, acecho callejero, acoso virtual, trata de seres humanos (esclavitud y explotación sexual - sí, si acudes a la prostitución también estás ejerciendo violencia contra las mujeres-)


Desde 1993 la ONU define la violencia contra la mujer como “todo acto de violencia que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico para la mujer, así como las amenazas de tales actos, la coacción, o la privación de la libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la vida privada”


La violencia contra la mujer sigue siendo un obstáculo para alcanzar la igualdad, desarrollo, paz 

y el respeto de los derechos humanos de mujeres y niñas. 

Nuestra sociedad vive inmersa en la cultura de la violación. La cultura de la violación es un concepto que describe un entorno social en el que la violencia sexual se normaliza, minimiza e incluso se justifica mediante actitudes y creencias sobre el sexo y la sexualidad. Es un problema social y cultural aceptado y normalizado por actitudes sociales. 


Cultura de la violación es culpar a la víctima por cómo iba vestida o por pasear sola. “Iba vestida de forma provocativa”, “Estaba borracha, se lo buscó”, “¿Por qué no se resistió más?”.

 

Cultura de la violación es banalizar la violencia, negarla o no reconocer el daño. A veces se resta importancia a la violación y a otras formas de violencia sexual, tratándolas a veces como un “malentendido”, un chiste o simplemente “cosas que pasan”. 


Cultura de la violación es justificar la prostitución como un mal menor para prevenir el aumento de las violaciones.


Cultura de la violación es no hacer nada y además justificarlo cuando se es testigo de un acto de violencia.

 

Cultura de la violación es asumir que la violencia sexual es irremediable, no tiene solución.


Cultura de la violación son ideas como “si quieres que te respeten, no te vistas así”, “los hombres no saben controlarse”, “cuando ellas dicen NO, quiere decir que lo sigas intentando”, “ella se lo buscó” o “algo habrá hecho”.


Cultura de la violación es decir que el violador es un “monstruo” o un “enfermo”. Esto es ocultar que la mayoría de las agresiones son cometidas por personas conocidas por la víctima.

 

Cultura de la violación es hacer chistes y comentarios degradantes sobre el cuerpo, la sexualidad y la violencia hacia las mujeres. Esto contribuye a normalizar la violencia. 


Para acabar con la cultura de la violación hay que romper el silencio y retirar la palabra a los amigos que violentan verbal o físicamente a alguna mujer de su entorno. Hay que acabar con la impunidad de los agresores que saben que todos los mitos sobre la violencia hacia las mujeres hacen dudar a la sociedad sobre el testimonio de las víctimas. Hay que poner el foco y la responsabilidad siempre en la persona que comete la agresión.


Para acabar con la cultura de la violación hay que expulsar de cada grupo a quien comparta imágenes degradantes de mujeres y niñas.


Para acabar con la cultura de la violación hay que condenar las noticias sobre agresiones y feminicidios como lo harías con cualquier otro tipo de crimen violento.


Para acabar con la cultura de la violación hay que denunciar a quien comparte imágenes de abusos sexuales 


Para acabar con la cultura de la violación hay que romper el silencio y no negar, infravalorar ni menospreciar las denuncias y las violencias.


Si piensas que ella “se lo buscó por cómo iba vestida” estás promoviendo la cultura de la violación. La ropa no es una invitación ni una justificación. El deseo de agredir está en el agresor, no en la vestimenta de la víctima. 


Si piensas que no fue violación porque ella estaba borracha o se había drogado estás promoviendo la cultura de la violación. Una persona borracha o bajo los efectos de sustancias no puede consentir. El agresor aprovecha este estado para cometer una agresión sexual. 


Si piensas que porque una persona es sexualmente activa, en realidad quería sexo estás promoviendo la cultura de la violación porque el historial sexual de una persona es irrelevante. El consentimiento debe ser dado para cada acto sexual específico. La promiscuidad (sea o no sea real) no equivale a un consentimiento para siempre. 


Si piensas que porque no hubo una resistencia física activa y visible no es violación estás promoviendo la cultura de la violación porque las reacciones de las víctimas son diferentes. La respuesta de lucha, huida o congelamiento es automática. La parálisis es muy común y no indica consentimiento. 


Si piensas que la violación es un crimen pasional y que el deseo sexual de los hombres es incontrolable estás promoviendo la cultura de la violación porque la violación es un crimen de poder, dominación y violencia, no de sexo. Pretende humillar, controlar y ejercer poder. 


Si piensas que los violadores son desconocidos que atacan en callejones oscuros estás promoviendo la cultura de la violación. Infórmate, porque la mayoría de las agresiones sexuales son cometidas por alguien conocido por la víctima.


Si piensas que los hombres que están casados o tienen una relación no pueden violar a sus parejas estás desinformado y promoviendo la cultura de la violación porque la violación dentro del matrimonio o en una relación de pareja es una realidad social y legal. 


Si piensas que muchas mujeres mienten sobre la violación, por despecho o para obtener ventajas, estás promoviendo la cultura de la violación porque las denuncias falsas de agresión sexual son extremadamente bajas e insignificantes frente a la altísima tasa de no denuncia de las víctimas reales. 


Si piensas que si una víctima que espera para denunciar no puede haber sido realmente agredida estás promoviendo la cultura de la violación porque denunciar es un proceso difícil y a menudo traumático. Las víctimas tardan días, meses o años en denunciar por miedo, vergüenza, shock o por la hostilidad del sistema y de su entorno. 


Si piensas que si la víctima no tiene heridas físicas visibles no puede haber sido agredida estás promoviendo la cultura de la violación porque el trauma psicológico suele ser la evidencia principal. Además, muchas agresiones se basan en la coacción, la intimidación o la manipulación emocional y no deja marcas visibles.



Todos estos mitos y patrones tienen un altavoz cultural que engloba los medios de comunicación, el cine y la música entre otros. 


Es tristemente habitual ver como los medios de comunicación, al cubrir casos de violencia sexual caen en prácticas que refuerzan estos mitos de la cultura de la violación. Culpabilizan a la víctima, minimizan la gravedad de la agresión usando un lenguaje que no ayuda a sensibilizar a la opinión pública y presentando al agresor como una víctima de las circunstancias. Utilizan a menudo detalles morbosos o despojan a la víctima de su dignidad reduciéndola a un objeto mediante descripciones innecesarias. También presentan a los violadores como monstruos o extraños que acechan en la oscuridad.


Se construyen imaginarios sociales a través del cine y las series de televisión que también, por desgracia y con demasiada frecuencia reproducen estos mitos. A menudo se presenta la resistencia o negación de un personaje femenino como un juego que debe ser superado por la insistencia o la fuerza del hombre, dando el mensaje de que las mujeres desean ser forzadas y esto provoca que se normalicen estas situaciones como algo erótico cuando en realidad es una agresión. 

Utilizan la violación como parte del desarrollo del personaje masculino pasando por alto el trauma de la víctima. Se convierte en un recurso argumental que a menudo sirve para mostrar la maldad del personaje masculino o para motivar la venganza del personaje femenino. Se olvida la sensibilidad necesaria para tratar las agresiones sexuales y, por supuesto, se pasa por alto el rigor necesario que el tema precisa. 

El cine y las series presentan a las mujeres como recompensas para el protagonista y eternamente accesibles porque solo se presenta la perspectiva masculina. La mujer es un objeto. 

El embellecimiento de la violencia sexual es extremadamente preocupante. Se minimiza la brutalidad y el dolor, se presenta la violencia sexual de forma estética y esto contrubuye a su normalización. 


En cuanto a la música y los videoclips, podrían ser una poderosa arma para desmantelar todos estos mitos pero por el contrario, a través de ellos se difunden los roles de género estereotipados y se hace uso de una violencia que promueve, normaliza y romantiza la cultura de la violación. El lenguaje que se utiliza cosifica a las mujeres, las reduce a objetos sexuales y hacen ostentación de la dominación. Muestran a las mujeres en posición de sumisión y vestidas para atraer la mirada masculina mientras los hombres se presentan como activos, poderosos y dominantes. Tanto las letras como las narrativas de los videoclips muestran al hombre controlando, humillando o castigando a la mujer para reafirmar su poder y su masculinidad. 


No nos podemos olvidar del papel que juega la publicidad en sostener la cultura de la violación. Su objetivo es vender productos y para ello vende ideas y estilos de vida que, normalmente se apoyan en relaciones de poder y aquí es donde interviene la cultura de la violación, que también se ha introducido en la publicidad como altavoz para controlar el imaginario colectivo y así perpetuar el sistema de dominación. 


Se reduce a la mujer a partes de su cuerpo convirtiéndola en un mero accesorio decorativo para el producto. Esto la despoja de su humanidad. A veces el producto que se vende ni siquiera tiene relación con la parte del cuerpo de la mujer que se muestra. Esta fragmentación ayuda a que la mujer sea vista como un objeto inanimado que se puede poseer, usar y desechar.

La hipersexualización de las mujeres jóvenes presentadas como recompensa por el consumo de algún producto dirigido al público masculino. La posesión de la mujer se presenta como el resultado de una masculinidad exitosa. 

Se presenta con glamour la vulnerabilidad femenina; posturas imposibles que reflejan debilidad, expresiones de confusión, miedo o terror; mujeres atadas, amordazadas o con los ojos vendados para anunciar productos de belleza o joyería… todo vale para atraer la atención. 

Algunas campañas publicitarias de moda han sido duramente criticadas por utilizar el trauma, normalizando la asociación del sexo con el dolor y la humillación. 

Incluso algunas campañas de prevención financiadas por instituciones han reforzado la cultura de la violación como mensajes sobre conductas que las víctimas deberían evitar como “Vigila tu copa”, “no vayas sola”, “¿Qué pasa si te vistes así para correr?”... Estamos en lo de siempre: nos enfocamos donde no debemos, pongamos el foco en el agresor. Sobre todo desde las instituciones. 

Y no podemos pasar por alto, que a estas alturas aún se siguen mostrando a los hombres en posiciones de poder, reforzando que la masculinidad se define por la dominación y el control sobre las mujeres, y que esto es la base de la violencia sexual. Unido a que se sigue recurriendo al papel de la mujer como el ser que debe ser salvado, protegido o poseído el hombre fuerte y masculino refuerza la subordinación. 


La publicidad, la música, el cine, las series… ninguna causa violencia sexual por sí misma pero todas ellas forman parte de un discurso permanente que manda mensajes a la población para normalizar las dinámicas de poder. Se bombardea a la sociedad con imágenes de mujeres como objetos sexuales sin autonomía. La cultura tiene la capacidad de ir bajando progresivamente el listón de lo que es socialmente aceptable, se transmite un mensaje que valida la violencia sexual como aceptable e incluso deseable. 


La manosfera y en particular los incels (célibes involuntarios) influyen también en la cultura de la violación al normalizar la misoginia y justificar la violencia sexual contra las mujeres. Culpabilizan a las mujeres por sus frustraciones, las ven como manipuladoras e interesadas, creen que existe una conspiración feminista en su contra que alimenta su ira y su victimización. Creen que los avances en los derechos de las mujeres es una amenaza a su masculinidad. Este resentimiento hacia las mujeres se convierte en odio y se traduce en fantasías de violencia y a veces las llevan a la práctica. Deshumanizan a las mujeres, justificando la violencia contra ellas, validan las agresiones y en sus comunidades se dan todo tipo de discursos violentos y la incitación al daño se permite y celebra como una respuesta legítima al “maltrato” que perciben. Su discurso de odio puede saltar de la esfera digital a la violencia real como ya se ha dado en algunos casos de actos de terrorismo y asesinatos masivos (Elliot Rodger en 2014). La manosfera y los incels no solo albergan misoginia sino que la organizan, en una narrativa de victimismo que justifica la agresión contra un sistema social percibido como feminista. La educación y la prevención es la única salida. 

Exigimos la implantación de la coeducación en igualdad desde la más tierna infancia y desmontar bulos dañinos que están colonizando la red y “educando” a nuestra juventud. 


Hablemos también del sistema judicial. El sistema judicial no promueve la cultura de la violación de forma explícita o intencional. Pero ciertas prácticas y percepciones dentro del sistema pueden reforzar, tolerar o ser permisivas con elementos de la cultura de la violación. 

No hace falta ser muy listo para ver la conexión si tenemos siempre en cuenta que la cultura de la violación se refiere a la normalización de la violencia sexual, su justificación o incluso su incentivación.

A menudo, durante la investigación y el juicio se enfatiza excesivamente en el comportamiento, vestimenta o historial sexual de la víctima, en lugar de centrarse en el acusado. Los fiscales, jueces o jurados pueden tener estereotipos o mitos sobre cómo debería ser una “verdadera víctima” (resistirse, denunciar inmediatamente…) si la víctima no encaja en este molde, su credibilidad se desvanece. 

Habitualmente se exige a las víctimas la prueba de que se resistieron o que no dieron un consentimiento entusiasta. Esto hace que la víctima tenga que probar su inocencia en vez de que la justicia se centre en probar la culpabilidad del agresor. 

Las altas tasas de casos de agresión que son desestimados, no investigados o que que se pierden en el “embudo de la justicia” manda el mensaje de que la violencia sexual no se toma en serio. Y si a esto le sumamos las penas leves o la falta de condena en muchos de los casos, la percepción de que hay pocas consecuencias reales por cometer violencia sexual, todo suma una normalización en la cultura de la violación. 

Continuamente se malinterpretan las reacciones de las víctimas y se llega a conclusiones erróneas como falta de veracidad por falta de una capacitación adecuada sobre el trauma sexual en los profesionales. 

Se utiliza un lenguaje insensible, se culpa a la víctima sutilmente, se tiene una actitud escéptica por los agentes judiciales que revictimiza a la víctima y disuade a otras a denunciar. 

Exigimos una capacitación obligatoria sobre el trauma y los sesgos para todo el personal judicial y un cambio cultural que implique centrar el proceso en la conducta del acusado.  



La cultura de la violación es un sistema de pensamiento que valida la violencia sexual . 

Desmantelar la cultura de la violación es una tarea de todos.

Debemos pasar del “¿Qué hizo la víctima para provocarlo? a la pregunta “¿Por qué el agresor eligió ejercer la violencia?”

Solo educando en el respeto, promoviendo la igualdad y exigiendo que la cultura honre la humanidad y la autonomía de cada persona podremos construir una cultura basada en la dignidad y el respeto.  


Recomendaciones:

La cultura de la violación en España: el caso de la manada y su impacto social. María Hidalgo Montenegro. 2021


"Todo es mentira: cultura de la violación, mitos y falsas creencias sobre la violencia sexual contra las mujeres". Bárbara Tardón Recio. 2022. Artículo académico, cuyo PDF puedes encontrar pinchando aquí


25 De Noviembre. Día Internacional Contra la Violencia hacia las mujeres.